Además de ser la capital de la nación y alguna vez el hogar de un muro que dividía al pueblo alemán, la ciudad de Berlín también es conocida por su nivel de cultura, esto se demuestra con la famosa isla de los museos, una para obligatoria para los amantes de la historia y del arte. El día de hoy nos centraremos en un edificio que forma parte de esta isla de los museos, el Museo Bode.

Historia del Museo Bode en Berlín

Nombrado en un inicio como el Kaiser-Von_Friederich en honor al emperador alemán Federico III, el Museo Bode cambio su viejo nombre al actual en 1956 en honor a su primer director Wilhelm Von Bode. Solo el exterior de esta estructura es una obra de arte, diseñada por Ernst Von Ihne el Museo Bode expone un estilo barroco con una hermosa cúpula y paredes perfectamente distribuidas, según dicen, la intención del arquitecto era representar el agua que sube y forma estructuras hermosas.

Posterior a la segunda guerra mundial, el actualmente conocido como Museo Bode sufrió muchos daños por los ataques bombarderos y una cantidad verdaderamente significativa de piezas fueron evacuadas del museo principalmente por los americanos y los soviéticos. Durante esta época se realizaron un conjunto de reparaciones desde 1948 hasta 1986 y luego en 1997 cerraron sus puertas por remodelaciones para abrirlo de nuevo en 2006.

Colecciones dentro del Museo Bode

Famosa por sus esculturas el Museo Bode posee tres grande alas en donde se exhiben una gran cantidad de esculturas, piezas de arte bizantino y un área numismática con una enorme colección de monedas y medallas antiguas. El ala de las esculturas tiene sus comienzos en las cámaras artísticas de Brandemburgo y Prusia exponiendo piezas de arte egipcias, de la edad media e incluso piezas del primer renacimiento.

De igual forma pueden encontrarse trabajos como pinturas y esculturas bizantinas y de la antigüedad tardía. Ya en el segundo piso del Museo Bode se encuentra una colección con más de medio millón de artículos numismáticos que datan desde el siglo VI A.C. hasta la llegada del euro en el siglo XXI, esta área recibe el nombre de Münzkabinett o gabinete de la moneda y es un gran punto de interés para los que desean conocer la historia del país.

Sin duda, el Museo Bode es un destino encantador que atrae a sus visitantes con su fachada hipnotizaste, un excelente destino para apreciar el arte y conocer mejor la historia de la ciudad del país y de muchas partes del mundo.