Si hay una ciudad que recibe una enorme cantidad de visitas en Alemania durante todo el año, esa es Frankfurt, uno de los lugares más importantes relacionados con el desarrollo y economía de Europa, no en vano es la sede del Banco Central Europeo. Pero Frankfurt es mucho más, y son muchos los lugares que tiene para visitar.

Qué ver en Frankfurt

Comienza tu visita por la Plaza Römerberg, un lugar que tuvo que ser reconstruido después de la Segunda Guerra Mundial pero cuya recreación permite imaginarse como debía de ser antes de la guerra con sus edificios de madera y sus tejados a dos aguas. En la misma hay dos fuentes que te interesará visitar, una es la de la Justicia y otra es la de Minerva.

La iglesia de San Nicolás, una de las pocas edificaciones que sobrevivieron a los bombardeos de la guerra, también se encuentra en Römerberg. Este templo protestante considerado como el más antiguo de toda la ciudad, sirvió durante el siglo XV como almacén y no recuperó su función como iglesia hasta el siglo XVIII.

Pasea por el puente de hierro peatonal que cruza el río Meno, conocido como Eiserner Steg. Construido en 1868 y reemplazado en varias ocasiones, desde el mismo conseguirás unas vistas impresionantes de toda la ciudad. Podrás acceder al él por sus rampas, por las escaleras o incluso por su ascensor.

Haz una visita a la casa del poeta Wolfgang von Goethe de la que solo quedan sus bodegas originales, aunque por supuesto, ha sido reconstruida de una manera muy fiel. Pasea por su cocina, por el comedor, por la sala de música, por la biblioteca e incluso por la habitación en la que nació este famoso escritor.

Descubre la Main Tower, uno de los muchos rascacielos de la ciudad con más de 200 metros de alto. En el último piso cuenta con un mirador al que podrás subir para disfrutar de una visión diferente de Frankfurt.

Al bajar, continua caminando hasta llegar a la Catedral Imperial, levantada en honor a San Bartolóme, que se caracteriza por la arenisca roja de su torre que domina todo el casco antiguo de la ciudad. En su interior alberga la Wahlkapelle, lugar en el que fueron coronados algunos de los emperadores del Imperio Romano Germánico. Sube los 328 escalones que separan la planta baja del mirador de esta edificación y podrás contemplar el río, los rascacielos de Frankfurt y de su casco antiguo.

Y si quieres hacer una visita diferente, acércate hasta el Cementerio Judío, un espacio rodeado por un alto muro que alberga once mil placas pertenecientes a los judíos de la ciudad que murieron en los campos de concentración. Para acceder al mismo deberás pedir las llaves en el Museum Judengasse a cambio de tu documento de identidad.

Compras por Frankfurt

Y para no marcharte de Frankfurt con las manos vacías, que mejor que caminar por Zeil, la avenida más comercial de lal ciudad, donde encontrarás tiendas de todo tipo de y de todos los precios. Entra en uno de sus centros comerciales más populares como es el MyZeil, que sobresale por su arquitectura peculiar y su fachada de espejos. En la cuarta planta existe un mirador donde disfrutarás de unas bellas vistas del casco antiguo de la ciudad.

Gastronomía de Frankfurt

Si por algo se caracteriza la gastronomía de este destino es por su generosidad a la hora de ser servida, algo que podrás comprobar cuando pidas platos como el Frankfurter Würstchen una salchicha de cerdo escaldada y ahumada que resulta exquisita. No te marches sin probar el Handkäs mit musik, una especialidad a base de queso que se acompaña con cebollas y se aliña con sidra, vinagre y aceite.