La Mariensäule o Columna de María, se encuentra en el centro de la Marienplatz, la plaza mayor de la ciudad de Múnich, Alemania. Es una columna erigida en 1638 durante la Guerra de los 30 años, en celebración al fin de la invasión sueca. A su regreso a Múnich, el duque Maximiliano I de Baviera encargó la creación de un monumento religioso aprovechando el final de este difícil episodio.

El monumento está compuesto de una columna de mármol, con una estatua dorada de la Virgen María, con el Niño Jesús en brazos. Aparece coronada y sosteniendo un cetro en su mano derecha. En la base de la columna se encuentran cuatro angelitos que luchan contra criaturas míticas que representan las amenazas que azotaban al Múnich de la época. El hambre, representado por un dragón; la Guerra, representada por un león; la enfermedad, en forma de basilisco y la Herejía de los protestantes de la época, representada por una serpiente.

Finalmente, en la base de la columna figuran algunas inscripciones, estas hacen referencia a la Virgen María y a la columna en sí misma, así como al duque Maximiliano I. También hay dos pequeñas inscripciones más nuevas que hacen mención a los papas Juan Pablo II (1980) y Benedicto XVI (2009), conmemorando el paso de ambos papas por la ciudad y la plaza. Es frecuente el ofrecimiento de servicios religiosos y oraciones vespertinas a los pies del monumento.