En la zona sur de la cordillera del Cáucaso se encuentra el pequeño país de Armenia, justo en la “línea” que separa Europa de Asia. Surcado por montañas, este destino destaca por sus impresionantes paisajes naturales y desde luego, por la cantidad de monasterios que alberga.

Qué ver en Armenia

Un buen comienzo para conocer Armenia sería empezar por Dilijan, un pequeño pueblo ubicado al norte del país donde además de descubrir sus monasterios e iglesias, podrás hacer escalada en sus alrededores.

Acércate hasta la capital espiritual del país como es Echmiadzin, lugar que alberga la catedral homónima y el centro de la iglesia armenia apostólica, la Santa Sede de Echmiadzín. Entre los tesoros que esconde este destino se encuentra una de las lanzas que atravesó el cuerpo de Jesús en la cruz. La otra está custodiada por el Vaticano.

Visita Oshakan, una pequeña población de las más antiguas de la región, que destaca por ser el lugar en el que se encuentra enterrado Mesrob Mashtots, el creador del alfabeto armenio. Muy cerca de aquí se encuentra el monumento a dicho alfabeto levantado por el mil seiscientos aniversario de su creación en el año 2005.

Imprescindible visitar la capital de Armenia, Yereván que destaca por su Museo Nacional, así como el Monasterio de Geghard, ubicado sobre una roca y fundado en el siglo IV por Gregorio el Ilumnador. Junto con el valle de Azat, está considerado como Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000.

Muy cerca de este monasterios se encuentra el Templo de Garni, el único pagano del país y que sobrevivió a principios del siglo IV a la cristianización. Desde el mismo conseguirás unas vistas preciosas de sus alrededores.

A la faldas del monte Ararat se encuentra otro de los monasterios más populares de Armenia, el de Khor Virap. Cuenta la leyenda que en este monasterio situado en la frontera con Turquía, fue encarcelado San Gregorio en un pozo y que después de curar una enfermedad al rey Tiridates III, el mismo lo liberó para que convirtiera y cristianizara a toda Armenia.

Haz una parada en la catedral de Zvartnots, situada a unos quince kilómetros al oeste de Yerevan y de la que hoy solamente quedan las ruinas de esta edificación circular del siglo VII. En el año 2000 también entró a formar parte del Patrimonio de la Humanidad.

Gastronomía de Armenia

Considerada como una de las gastronomías más antiguas de Asia, la cocina de Armenia se basa en platos preparados con mucha carne tanto de ternera, como de pollo, cerdo o cordero. Muy a menudo es asada en brochetas en un horno subterráneo conocido como tonir como es en el caso de los jorovats, un asado que se acompañada con legumbres también asadas y que es el plato favorito de los armenios.

Otro de los platos más populares de Armenia es el jash, preparado con entrañas y patas de vaca, que se come con lavash, un pan muy fino, y ajo. Al ser un plato de lo más nutritivo se suele comer a la hora del desayuno durante los inviernos.

La sopa de yogur con trigo o spas, el sudzuj o salchichón negro picante con ajo, el jachapuri u hojaldre de queso o de carne y el dolmá, carne picada que se mezcla con arroz y que se envuelve en hojas de col, son otros de los platos que deberías de probar durante tu estancia en Armenia.