Si quieres conocer uno de los países más grandes de todo el mundo, haz un viaje a Brasil, el principal destino turístico de América del Sur que ofrece infinidad de lugares maravillosos por descubrir, más allá del mundialmente famoso Cristo de Corcovado.

Qué ver en Brasil

Si viajas a Río de Janeiro no puedes dejar de contemplar las vistas que se consiguen desde el Pan de Azúcar, especialmente al atardecer. Desde su cima, encontrarás un impresionante paisaje de playas doradas, mar azul, colinas verdes y una hilera de rascacielos. Puedes subir hasta ella en su famoso teleférico acristalado.

Y si estás por Río durante el mes de febrero, estás de enhorabuena ya que los carnavales de la ciudad están al caer. Famosos en el mundo entero por sus fiestas callejeras, sus bailes de samba, sus dragones mecánicos y sus disfraces, son la excusa perfecta para vivir en primera persona la esencia de esta ciudad.

Otro de los lugares que no debes perderte en Brasil bajo ningún concepto son las Cataratas de Iguazú. No importan cuántas cascadas hayas visto a lo largo de tu vida, porque éstas te van a impresionar con el gran estruendo que emiten sus 275 saltos de agua situados entre la frontera de Argentina y Brasil. Sin duda una manifestación impresionante del poder absoluto que tiene la naturaleza.

Te gustará conocer el paraíso tropical de Fernando de Noronha, formado por una isla de unos diez kilómetros de largo y otras veinte más pequeñas. Sin duda la mejor zona de todo el país para la práctica del buceo y del submarinismo. Además podrás practicar surf y descubrir su abundante vida salvaje sin apenas aglomeraciones.

Visita la capital afrobrasileña de Salvador, famosa por su arquitectura colonial portuguesa, por su capoeira y por albergar uno de los famos más longevos de América. Muy famosos son también sus carnavales en los que todo el mundo sale a la calle para disfrutar de la samba.

Si tienes la oportunidad de poder conocer Brasilia te encontrarás como su Catedral Metropolintana o “Corona de Espinas” como se la conoce popularmente, la obra maestra de Oscar Niemeyer dentro del arte religioso. Pero además cuenta con muchas más joyas arquitectónicas inspiradas en un futuro mejor como su Teatro Nacional, el cual parece salido de otro mundo.

Gastronomía de Brasil

La cocina de Brasil se encuentra influenciada por la comida indígena, la africana y la europea contando entre sus platos más típicos la carne al sol o jabá, consistente en carne seca expuesta al sol durante cuatro días como mínimo. El acarayé es un bollo de pan grueso preparado con frijoles blancos y con cebolla, servidos con salsa de vatapá y que también encontrarás fácilmente en cualquier establecimiento de Brasil.

Y si quieres probar un plato de churrasco como en ningún otro sitio los has comido, pídelo en Brasil. Ya sea a la brasa o a la plancha esta carne de vaca acompañada de harina de mandionca y de salsa de tomate, es una auténtica delicia.

Y en lo referente a las bebidas, no dejes de pedir una sabrosa caipirinha, conseguida de la destilación del zumo de la caña de azúcar fermentado y mezclado con lima. El batio de coco también es muy popular y muy sencilla de preparar, cuyos ingredientes principales son la leche y el coco a los que se agregra azúcar.

A la hora del postre no dudes en pedir un besito de coco, unos brigadeiros o una deliciosoa fruta de la pasión, que es como se conoce al maracuyá, con el que se preparan infinidad de tartas y de mousses.