La Basílica de la Begoña, o de la Amatxu, que es la forma como los bilbaínos llaman a su patrona, dado que en euskera significa madre, se encuentra ubicada en una colina, por lo cual puede visualizarse desde distintos puntos de la ciudad de Bilbao.

Su construcción que se inició a comienzos del siglo XVI se hizo en el lugar exacto donde se apareció la virgen y es obra de Sancho Martínez de Arego, quien le imprimió a la basílica un aire correspondiente a un gótico tardío. En verdad es una mezcla de varios estilos, producto del extenso periodo de tiempo que demoró su edificación, casi un siglo y como evidencia de ello destacan su portal principal terminado en un arco de corriente renacentista y su altar neoclásico. El retablo que ostenta en la actualidad es isabelino y es producto del reemplazo del original que era de estilo barroco y que se extravió  durante la primera guerra Carlista.

Otros elementos que hacen de la visita a la Basílica de Amatxu una parada obligada en un recorrido turístico por Bilbao, son la imagen de la virgen, tallada en madera de tilo al estilo policromado gótico, su órgano aéreo y las dos docenas de campanas que ejecutan distintas melodías para el disfrute de lugareños y turistas.  

La festividad de la Virgen de Begoña es el  11 de octubre, pero también el 15 de agosto es una fecha importante por ser el día de la Asunción de María.

La entrada a la Basílica de la Begoña es gratuita y podrás hacerlo durante cualquier día de la semana, eso sí, toma en cuenta que los domingos solo permanece abierta durante  los horarios de misa.

Si pretendes visitar la basílica tienes que saber que está en la calle Virgen de Begoña. ¿Cómo llegar allí? Muy sencillo, utilizando  el transporte público, ya sea llegando en metro y bajando en la estación Casco viejo, salida de Unamuno y desde allí continuar durante aproximadamente 10 minutos andando, o puedes ir en las líneas de autobuses 30 o 03, que te dejarán en la entrada de la iglesia.

Si te decides por el metro toma en cuenta que tendrás dos opciones para llegar hasta la basílica, la primera es subir los 323 escalones de las escaleras de Mallona, ubicadas al salir de la estación y la segunda optar por usar el ascensor que se encuentra dentro del subterráneo.