Lo que se conoce actualmente como la Alhóndiga, fue hasta bien avanzado el siglo XX el almacén de vinos de Bilbao. Esta edificación industrial de estilo modernista que entró en desuso en el año de 1970, tuvo que ver pasar mucho tiempo hasta que  finalmente fue recuperada gracias a la iniciativa del ayuntamiento de la ciudad. Philippe Starck fue designado como el diseñador a cargo del proyecto mediante el cual se transformó el inmueble, en un recinto destinado a la cultura y el ocio.

El plan de renovación conservó la fachada original, pero  el interior de la edificación fue transformado por completo para dar lugar a salas de exhibiciones, salas de cine, un auditorio, salas de usos múltiples, espacios de formación tecnológica, salas de lectura, gimnasio, piscina, restaurantes  y espacios comerciales. Son en total 43.000 m2 destinados a la cultura, al esparcimiento y al deporte. El resultado un proyecto que combina un hito de la ciudad con el vibrante ritmo del Bilbao moderno.

La visita a este inmenso contenedor cultural te permitirá hacer un recorrido por la historia de la humanidad, pues al entrar en el Atrio de las Culturas la encontrarás reflejada en las 43 columnas de Lorenzo Baraldi, un diseñador italiano que le imprimió a cada una de ellas un estilo arquitectónico único, seleccionando para ello los materiales más característicos de cada época, como el mármol, la madera, el bronce, el ladrillo, el acero y el cemento y dejando la creación en manos de artesanos, pintores, escultores y arquitectos, para conseguir el espectacular resultado final.

La Alhóndiga se encuentra en la plaza Arriquibar, y para acercarse hasta allí puedes tomar el metro y bajarte en la Parada Moyúa/ Indautxu. Si quieres realizar un tour guiado podrás hacerlo gratuitamente a las 19 horas de los días lunes y martes, si lo quieres en español,  o los jueves, si lo deseas en euskera. Las visitas en inglés tienen un coste de 75 €. La duración del recorrido es de 45 minutos.

Al finalizar el tour puedes sentarte en el bar o en el restaurant para tomar y comer alguna de las especialidades realizadas con productos autóctonos, o entrar en la tienda Az Shop para adquirir un souvenir de diseño.  

Si estás de visita en Bilbao, no dejes de visitar este simbólico lugar.