El Mirador de Artxanda, que debe su nombre al monte sobre el que está situado, es la mejor forma de tener una vista aérea completa de la ciudad de Bilbao. Es tal vez la manera más fácil de hacerse una primera impresión de su geografía y muy útil para entender el nombre que con cariño le han puesto los bilbaínos a su lugar de origen, pues la llaman “botxo” que en euskera significa hoyo o  agujero. Es que una vez en la cima se visualiza la ciudad por completo, con sus edificaciones más emblemáticas, como el Museo Guggenheim, sus lugares de mayor atractivo tal como el Casco Viejo y sus límites naturales como lo son la cordillera que la bordea y la ría que la atraviesa. Si tienes además la dicha de ir en un día soleado hasta podrás ver el mar.

El Mirador de Artxanda no solo es un lugar para tener una vista espectacular de la ciudad, sino que también es un sitio ideal para alejarse del ajetreo propio de una ciudad como Bilbao y poder sentarse en el pequeño parque que se encuentra en su cima, a desconectar o ver de cerca dos esculturas del reconocido artista Juan José Novella. Una de ellas, la  “Huella Dactilar” representa un homenaje a las víctimas de la guerra civil española,  en tanto que la otra es una pieza original del primer funicular y lleva por tanto el nombre de “El engranaje”

También encontrarás en tu paseo por los alrededores del Mirador de Artxanda, una gruta tallada en la piedra de una pequeña ermita que resguarda en su interior la imagen de la virgen de Lourdes.

Subir a este encantador lugar apenas te tomará 3 minutos, si te decides a hacerlo en el funicular que sale cada 15 minutos y te costará apenas 1 Euro. Si te gusta la actividad física puedes hacerlo andando o en bicicleta y también puedes llegar a la cima en autobús o en coche, pero sin duda lo que no puedes es dejar de visitar el Mirador de Artxanda  en tu recorrido por Bilbao. Un último consejo, recuerda abrigarte pues la temperatura en la cima es algo más baja que en el resto de la ciudad

Si la emoción o el esfuerzo del ascenso te abren el apetito, en el Mirador de Artxanda encontrarás buenas opciones gastronómicas para satisfacerlo.