El puente Zubizuri, palabra en euskera que en español significa puente blanco, es un nombre correcto para esta obra, pues en efecto así es. Tanto su estructura de acero curvada como el arco, son de color blanco; mientras que el piso al ser de cristal es translúcido.

El Puente Calatrava como también se le conoce, es un interesante punto de conexión entre las orillas del río Nervión; específicamente une el Paseo Uribitarte con el Paseo Campo Volantín y junto con el teatro Guggenheim es el símbolo más reconocido de la ciudad de Bilbao, especialmente de la moderna urbe que es en la actualidad, dejando atrás la ciudad industrial que fue durante muchos años.

Su inauguración data de 1997 y el diseño corresponde al controvertido arquitecto, ingeniero y escultor español, Santiago Calatrava; famoso mundialmente por sus estructuras que le han merecido entre otros reconocimientos: el Premio Príncipe de Asturias de las Artes de 1999, ​ el Premio Nacional de Arquitectura de 2005​ y el Premio Europeo de Arquitectura de 2015.​

La vista del puente es espectacular, particularmente durante la noche cuando miles de lámparas se iluminan, pero llama la atención que el piso de cristal haya sido cubierto por una alfombra, si tal cual como lo lees, la razón no es otra más que en una ciudad donde las lluvias son tan frecuentes como en Bilbao, el primer material ocasiona unos cuantos problemas a quienes lo atraviesan, debido a lo resbaladizo que resultaba. Para solucionar este inconveniente la municipalidad decidió colocarle una alfombra.

Evidentemente esto no le causó ninguna gracia al artista, mas habiendo ya zanjado una primera controversia que terminó llevando a los tribunales a las autoridades municipales, debido a la intervención de su obra para colocar una plataforma adicional que conectará el puente con un edificio importante, decidió dejarlo así.

Estas dos anécdotas, ahora que las sabes, harán del puente Zubizuri un lugar inolvidable de Bilbao y  sin duda no querrás dejar la ciudad sin tomarte una foto durante el recorrido.

Si estás decidido a obtener esta fotografía, debes saber que llegar a esta pasarela peatonal de 75 metros de longitud y que permite el paso de las embarcaciones por debajo, pues se ubica a 8,5 metros de altura sobre la ría, es muy fácil, para ello tan solo debes tomar el metro y bajar en la estación Moyua.