En la región de Centro-Valle de Loira, Francia, ese encuentra uno de los castillos más populares del mundo, el Castillo de Chambord, un imponente edificio de arquitectura renacentista con un estilo muy francés. Fue construido durante el reinado de Francisco I (1494 – 1547) como uno más de sus refugios; hoy en día ha abierto sus majestuosos puertas a todo aquel interesado en conocer más de cerca esta histórica edificación real.

El Castillo de Chambord fue encargado por el mismo Rey Francisco I al famoso arquitecto y tallador italiano Domenico da Cortona ya que este era reconocido como uno de los impulsores de la arquitectura renacentista que estaba de moda para la época, no obstante el proyecto fue ejecutado por constructores y albañiles  franceses que emplearon técnicas de construcción que datan de la era medieval.

La construcción de tan majestuosa obra se realizó en un lapso de 20 años, desde 1519 hasta 1539, el complejo real consta de cuatro torres que forman las paredes de un inmenso cuadrilátero y cuatro más que conforman las esquinas del edificio central. El Castillo de Chambord posee 440 habitaciones las cuales podrá recorrer en su mayoría en una de las varias visitas guiadas que se ofrece al público.

Una de las personalidades ligadas al castillo fue Leonardo Da Vinci quien fue llamado por Francisco I para formar parte de la junta real como primer pintor, arquitecto e ingeniero y se cree que tuvo mucha influencia en varias de las estructuras que conforman el castillo principalmente en la famosa escalera central diseñada para que una persona pueda subir y otra bajar sin llegar a cruzarse en ningún punto lo que representa un hito de ingeniería.

La idea principal de esta majestuosa obra no era la de servir como fortaleza o defensa contra las fuerzas invasoras, mucho menos como residencia real sino que fue concebido como pabellón de caza para Francisco I, el castillo se encuentra inmerso en casi 53 Km2 de bosque que constituyen en parque cerrado más grande de Europa y  por el cual puedes dar un paseo y entrar en contacto con la naturaleza

Aunque hoy en día cualquier visitante del castillo puede denotar un impecable cuidado de su estructura este estuvo a punto de caer en ruinas. Tras la muerte de Francisco I el complejo no fue utilizado por los monarcas siguientes y se dejó en el olvido hasta que el rey Luis XIII se lo otorga a su hermano, Gastón d’Orléans, en 1639 y este se encargó de su restauración la cual continuaría el Gobierno Nacional francés luego de comprar la propiedad en 1930.

Visitar el Castillo de Chambord

Es muy importante que sepas que al visitar el Castillo de Chambord estás visitando un “patrimonio cultural de la humanidad”, nombrado así por la UNESCO en 1981. El castillo resulta tan inmenso y lleno de detalles fantásticos en cada rincón que un solo día se te hará muy poco tiempo para contemplar al menos la mitad de maravillas tanto del interior del Chambord como de su exterior.

Visita este famoso castillo abierto todos los días de 09:00 a 17:00 horas y disfruta del paisaje, recorre las habitaciones entre las cuales está la extravagante habitación del rey Luis XIV, admira las exposiciones de artículos, armas y pinturas de la realeza ubicadas en varios de los salones del castillo, contempla la increíble escalera central y si tienes suerte y te alcanza el tiempo podrás subir hasta las azoteas de las torres y ver una panorámica de uno de los mejores paisajes del mundo.