Una hazaña de la ingeniería sin duda alguna, en Francia se encuentran un número importante de obras muy llamativas, sin embargo también es importante darle apreciación a retos arquitectónicos como los que representa la construcción del Viaducto de Millau. Rompe varios records y se encuentra ubicado en el departamento de Aveyron, atravesando el río Tarn.

El Viaducto de Millau tardó 14 años en ser preparado y tres años en ser construido, la empresa responsable de su estructuración fue la Eiffage, el diseño por el ingeniero civil francés Michel Virlogeux y el arquitecto Lord Norman Foster, británico. Se comenzó el Diciembre de 2001 y se inauguró el 14 diciembre de 2004. Sin embargo fue abierto al público el 16 de ese mismo mes.

Es la conexión perfecta de la autopista A75 Clermont-Ferrand-Béziers. Rompe el record de altura con 343 metros y una extensión de más de dos kilómetros y ha sido transitada por un sin fin de automóviles y ciclistas. Al menos unos 50 millones lo cruzaron desde el momento en que permitieron paso a las personas.

Consiste una serie de cables u obenques que mantienen sujeto al tablero junto a la columna vertebral del puente. Lo más asombroso del Viaducto de Millau es que a pesar de contar con un estilo muy vanguardista y moderno se adapta perfectamente a la esencia del entorno, considerándose esto como un gran mérito para el diseño del mismo.

Mucho material innovados y tecnología avanzada fue utilizada para el levatamiento del Viaducto de Millau, entre los que destacan hormigón de alta resistencia, laser, entre otros, que le dan a la estructura la firmeza que requiere al contar con la responsabilidad de guardar la seguridad de sus transeúntes.

El Viaducto de Millau está conformado por al menos 7 pilas que se extienden a lo largo soportando el tablero, poseen la particularidad de tener longitudes diferentes dadas las irregularidades del terreno, se construyeron al mismo tiempo agilizando la obra. Su inmensidad requería que los trabajadores se elevaban a la cima del mismo por medio de ascensores.

Pasa cerca del vale del río Tarn en sólo nueve puntos, se combina con el ambiente sin invadirlo demasiado siendo parte de las prioridades del arquitecto y los habitantes aledaños de la zona de Aveyron. El perfil de la obra posee una pendiente de solo el 3% sugiriendo una pequeña curva del norte al sur. Es respetuoso con el medio ambiente, sin duda una obra que vale la pena visitar.