Aunque la ciudad italiana de Milán es conocida a nivel mundial por ser una de las capitales más importantes dentro del mundo de la moda, lo cierto es que también cuenta con un abanico muy amplio de posibilidades culturales y de ocio. Y es que esta bella ciudad situada en el corazón de Lombardía es un verdadero tesoro que todavía del que todavía queda mucho por descubrir.

Visitas imprescindibles en Milán

Son muchas las cosas que no deberías perderte cuando visites MIlán, pero seguramente una de las más importantes es “La última Cena”, de Leonardo da Vinci. Situada en el antiguo convento que se encuentra en la plaza de Santa María delle Grazie, esta obra de arte es uno de los frescos más populares de este genio italiano. Intenta descubrir cuáles son los sentimientos de cada uno de los apóstoles en el momento en que Jesucristo les anuncia que va a ser traicionado por uno de ellos.

Pero la obra de da Vinci no va a ser lo único que vas a poder apreciar en esta iglesia. Frente a ella está “La Gran Crucifixión” de Donato Montorfano, otro relevante pintor de Milán. Una visita que sin duda merece la pena, aunque eso sí, no podrás hacer ninguna fotografía ni grabar en vídeo.

Otra visita indispensable es al Duomo o la Catedral, una de las más bellas y gigantescas del mundo entero. De estilo gótico, sobresale por su espectacular fachada de mármol blanco rosado así como por su terraza con pináculos y torres con estatuas, desde donde podrás contemplar unas vistas increíbles de toda la ciudad. En el interior se encuentra la estatua de Bartolomé el Apóstol y detrás del altar atesora uno de los clavos de la cruz de Cristo.

Después de salir de la Catedral, puedes continuar caminando hasta llegar al castillo Sforzesco, una fortaleza perteneciente al año 1368 que fue destruida por Napoleón para ser reconstruida un siglo después. En su interior alberga el museo de Arte Antiguo, el Egipcio, el del Mueble o el de Artes Decorativas entre otros.

Y si necesitas reponer fuerzas, acércate hasta el barrio de Brera, un bohemio lugar repleto de tabernas y cafeterías con encanto donde podrás sentarte y tomar un refresco. Si además quieres comprar algún souvenir, éste también es el lugar indicado ya que encontrarás tiendas de lo más originales.

Gastronomía de Milán

Aunque puede que no te lo creas, la pasta y la pizza no son las únicas protagonistas de la cocinan italiana. También existen una serie de platos exquisitos como el carpaccio, uno de los entrantes más famosos de Milán, consistente en unas láminas muy finas de jamón de cerdo, de carne o de pescado, aliñados con diferentes aderezos.

Para acompañar casi cualquier comida en Milán se echa mano de la ensalada Caprese, un plato consistente en rodajas de tomates con cubos de queso mozzarella, aliñados ambos con vinagre balsámico y aceite de oliva. Y si lo que te apetece es picar algo entre horas, nada mejor que probar el prociutto, unas lonchas de jamón serrano acompañadas con pan que resultan deliciosas con una copa de un buen vino.

Lo que debes evitar en Milán

Si te vas a mover en transporte público, como los trenes de Milán que recorren toda la ciudad, no llegues nunca con el tiempo justo. Los trenes en Milán son muy puntuales y puedes perder el tren fácilmente si no estás a tiempo en la estación.

Si quieres visitar La última cena, reserva tus entradas con bastante antelación, recuerda que es una de las obras más visitadas de Milán y las colas para visitarla son enormes. No pierdas tiempo y si tienes pensado visitar la obra, reserva las entradas junto con tu viaje y planifica bien los horarios.

Ten mucho cuidado con tu cartera y con tu bolso, Milán como todas las grandes ciudades tiene muchos carteristas que estarán al acecho de cualquier despiste por tu parte para birlarte la cartera. Ten mucho ojo y llévala siempre bien vigilada.

Si pretendes visitar el Lago Como, ten cuidado a la hora de mirar la estación de tren que lleva hasta allí, es el tren que llega a Cadorna, no el de Milano Central. Si vas a hospedarte en la zona de Navigli o vas a visitar la zona, llévate un repelente de mosquitos, hay muchísimos.

Qué te puedes traer de Milán

Si te gusta el licor, puedes traerte una buena botella de Licor Campari, típico licor con sabor milanés para degustar. También lo puedes acompañar de un Panettone que es un pan dulce con pasas, naranja confitada y piel de naranja. Es un producto italiano muy típico que se come en Navidad, pero que puedes degustarlo en cualquier época del año como postre o merienda. Está delicioso. Si quieres llevarte una marca típica de Panettone de Milán, prueba con las marcas Motta y Cucchi.