Limitando con el río Vístula se encuentra una de las ciudades polacas más antiguas grandes e importantes, Cracovia, la segunda ciudad más poblada del país y uno de los destinos turísticos más visitados por los turistas europeos especialmente en épocas de primavera. En algún momento Cracovia fue la capital  polaca y por su gran belleza muchos la siguen llamando “la joya de Polonia”.

Qué hacer en Cracovia

Para disfrutar de esta hermosa ciudad tienes que conocerla desde su epicentro y ese punto es la popular Plaza del Mercado, de hecho es el punto de partida de todos los tours guiados que se ofrecen en la ciudad. Esta es la plaza medieval de mayor tamaño en Europa, se ubica en el casco antiguo de Cracovia, entre las tantas cosas que ofrece está la bella basílica de Santa María con su atractivo diseño gótico y también la torre del Ayuntamiento que también podrás visitar y conocer sin irte de la gran plaza.

Pasando la calle Florianska del casco histórico de la ciudad podrás llegar hasta un gran monumento antiguo y uno de los más hermosos para muchos visitantes y ciudadanos, Puerta de San Florián, una torre que ocupa una gran arco en medio que sirve de entrada/ salida para dirigirse a otro monumento de gran importancia histórica, el Barbacana, el único rastro en pies de la antigua gran muralla que protegía la ciudad, esta gran fortaleza data del año 1499, una visita a este monumento es un viaje a la edad media.

Desde la afamada Plaza del mercado también puedes tomar la calle Kanonicza que te llevará a un descenso por la hermosa Colina de Wawel donde estarás en la zona que acoge a dos de los monumentos más importantes tanto de Cracovia como de Polonia, el primero es el Castillo de Wawel que se encuentra sobre la colina y muy cercano al río Vístula, este castillo que en algún momento fue la casa de los monarcas polacos hoy en día es hogar del Museo Nacional y uno de los principales punto de interés.

El siguiente gran monumento que encontrarás en la Colina de Wawel es la Catedral de Wawel que cuenta con más de mil años de historia y que en varias ocasiones ha sido reconstruida, este edificio sagrado es uno de los patrimonios más importantes de Polonia. Y siguiendo al siguiente lugar de importancia está la famosa Museo Schindler o la “Fábrica de Oskar Schindler”, que se conserva muy bien y cuenta la historia de cómo Oskar Schindler lo arriesgó todo para salvar la mayor cantidad de vidas durante la ocupación nazi en la ciudad.

Gastronomía de Cracovia

Cracovia es una ciudad donde la diversidad abunda incluso cuando se trata de su gastronomía. Entre las maravillas culinarias que te recomendamos 100% está el tradicional Pierogi, son similares a los raviolis y se preparan en forma de pequeñas empanadas rellenas con los ingredientes de preferencia, pueden ser de carne, pollo, vegetales, etc. Hablando de cosas tradicionales, también deberías probar la Sernik krakowski, una torta de queso originada en la ciudad.

Si quieres probar algo dulce antes de abandonar la ciudad te agradará mucho un Torcikpiszyngier, es un postre típico que se prepara a base de barquillos de chocolate y se le agrega un poco de licor blanco. Otra buena idea es probar el Papieska kremowka que es un pastel de hojaldre el cual se rellena con cremas de los sabores que pidas, lo puedes acompañar con un Kawa z mlekiem que no es más que un “café con leche” preparado al estilo polaco, con leche de oveja.