Al norte de Portugal y a escasos 50 kilómetros de distancia de Oporto, se encuentra Braga, una ciudad conocida con el sobrenombre de la “Roma de Portugal” por su enorme riqueza patrimonial, no en vano fue uno de los principales núcleos del Imperio Romano durante la ocupación del mismo en la península ibérica.

Qué ver en Braga

Entre las visitas imprescindibles a la ciudad de Braga se encuentra el Santuario del Buen Jesús del Monte con su famosa escalinata de estilo barroco. Después de Fátima, es el segundo lugar de peregrinación más importante de todo Portugal. Además por su ubicación es un maravilloso mirador. Se puede subir hasta su iglesia en coche, caminando o en su histórico funicular declarado Monumento Nacional por su antigüedad.

Acércate hasta la Catedral de Braga, la más antigua del país y levantada en el siglo XII. En una de sus capillas se encuentran enterrados los padres del primer rey de Portugal y por supuesto, él mismo. En su interior alberga un increíble museo que merece la pena visitar. En su fachada es posible observar una escultura de la patrona de la ciudad, la virgen de Braga.

Otro de los focos religiosos de esta ciudad portuguesa es el Santuario de Sameiro, situado a las afueras de Braga. Fundado a mediados del siglo XIX, destaca por su altura ofreciendo una estupenda panorámica de toda la ciudad y de los alrededores. En el exterior se puede contemplar una estatua del Papa Juan Pablo II, devoto de la Virgen María a quien está consagrada este santuario.

Si quieres descansar y reponer fuerzas para continuar con tu visita por Braga, acércate hasta la Plaza de la República, un lugar siempre animado repleto de comercios y de cafés donde podrás sentarte a tomar un refresco, en el que destaca su fuente central.

Una vez te haya recuperado puedes seguir tu recorrido hasta llegar al Palacio do Raio o Casa do Mexicano como también se lo conoce, un edificio impresionante con una fachada engalanada con numerosos azulejos blancos y azules y unos bellos ventanales decorados con piedra.

Haz una visita al Castelo de Dona Chica, levantado a principios del siglo XX y situado a las afueras de la ciudad. Se trata de una mezcla de diferentes estilos arquitetónicos que como resultado han dado lugar a una especie de palacio rodeado de un bello jardín lleno de especies exóticas.

Gastronomía de Braga

La gastronomía de Braga es muy rica y al igual que en todo Portugal, el bacalao juega un papel muy importante, existiendo infinidad de formas de prepararlo. Entre las más populares destaca a la “narcisa”, con patatas, vino blanco y cebolla; a “minhota”, frito con pimentón; y al modo “Braga”, con patatas, pimiento y cebolla. En cuestión de carnes destacar el cordero asado y la tripa “enfarinhada”.

Vida nocturna en Braga

Braga cuenta con una de las poblaciones más jóvenes de Portugal por lo que su vida nocturna es muy animada. Se puede salir por la noche de marcha cualquier día de la semana, aunque durante los fines de semana junto con los miércoles, que es el día tradicional para las fiestas de los estudiantes, es cuando más movimiento existe. Las principales zonas para salir a divertirse son el centro histórico y el área de la universidad, ambas repletas de bares y locales en los que reunirse a charlas y bailar.

Compras por Braga

Si quieres comprar productos artesanales de Braga, visita el Mercado Municipal, un lugar ideal para comprar ropa de cama, cerámica, bordados y figuras de madera entre otros. En el casco histórico también encontrarás numerosos talleres de artesanos y pequeños comercios donde podrás adquirir souvernirs.