La inmensidad del país más grande de la Tierra como es Rusia, hace que te puedas encontrar en él diferentes paisajes y ciudades alucinantes cargadas de historia, que conseguirán que te enamores de este destino situado en dos continentes y en distintas latitudes.

Qué ver en Rusia

Tu visita por Rusia bien podría empezar en una de sus ciudades más turísticas, San Petersburgo. Ubicada a orillas del mar Báltico, su espectacular casco histórico es una mezcla de palacios gigantescos entre los que sobresale el de Hermitage, en la actualidad uno de los museos más grandes del mundo, y sus numerosos canales, te trasladarán a la época del Imperio de los Zares.

Imprescindible una visita a la capital de Rusia, Moscú, uno de los destinos más apetecibles y demandados por los viajeros que cuenta con verdaderos iconos de la historia mundial como su Plaza Roja con la colorida Catedral de San Basilia y el Kremlin. Pero también cuenta con otros muchos atractivos como el Museo Puskkin, el Teatro Bolshoi o la Catedral de Cristo Salvador.

Si hay un itinerario famoso en Rusia es el Transiberiano, cuyo punto final lo tiene en Vladivostok, una ciudad a orillas del océano Pacífico y desde cuya bahía, siempre llena de barcos militares, es una visión que te impresionará. Por otro lado en el mar Negro se encuentra la ciudad de Sochi, sede de los Juegos Olímpicos de invierno en el año 2014 y el destino ideal si te gustan los deportes de invierno.

Y aunque Samara no es tan conocida como las ciudades rusas nombradas hasta ahora, es un lugar que posee un encanto especial. Te darás cuenta de ello cuando pasees a orillas del Volga para alcanzar su preciosa Plaza Ploshschad Slavy. También puedes hacer un agradable recorrido por sus hermosos parques mientras contemplas el entorno de las montañas Zhigulí.

A caballo entre Asia y Europa se encuentra la ciudad de Ekaterimburgo, el lugar en el que fueron ejecutados durante la Revolución Rusa el última zar del país junto a toda su familia. No te pierdas su dique del siglo XVIII levantado en el río Iset, el parque de Shartashki con sus curiosos monumentos o el Teatro de la Ópera y Ballet de esta ciudad.

En la ciudad de Kazán se encuentra un Kremlin considerado como Patrimonio de la Humanidad y que se merece una visita, al igual que la torre inclinada de Soyembika, su Catedral de la Anunciación, perteneciente al siglo XVI y la mezquita de Kul Sharif.

Al norte de Rusia está situada una de sus ciudades más antiguas del país como es la de Veliky Novgorod. Ubicada a orillas del lago Ilmen, donde fue fundada en el siglo X, no es de extrañar que en ella se encuentra la catedral más longeva del país como es la de Santa Sofía. Si la visitas no olvides echar una moneda en la Fuente Hanseática, ya que según la leyenda, conseguirás multiplicar por mil el dinero que la ofrezcas.

Gastronomía de Rusia

Son muchos los platos típicos de Rusia, una ciudad en la que casi siempre hace frío por lo que es muy habitual el consumo de recetas calientes. Por eso uno de sus platos principales son las sopas, como por ejemplo la schi elaborada con carne y con col, o la uja, preparada con bacalao o salmón y patatas.

Las aves de corral, el gamo y el pescado son algunos de los ingredientes principales con los que se preparan platos como el pelmeni, consistente en un trozo de carne de pollo y de huevo cocido enrollado.

Aunque si hay un producto famoso mundialmente en Rusia, es el caviar. Existen dos tipos, el rojo de salmón que se puede consumir por un módico precio en cualquier restaurante, y el negro, algo más costoso y que te resultará más díficil de encontrar.