Muy cerca de los Alpes y junto al lago Lemán, se encuentra la “capital de la paz”, como se conoce popularmente a la ciudad suiza de Ginebra. Sede principal de la Cruz Roja y de la Onu, este destino famoso por sus relojes de lujo, también ofrece al viajero muchas otras cosas impresionantes a la par que curiosas de contemplar.

Qué ver en Ginebra

Seguramente lo primero que todo el mundo ve al llegar a Ginebra es el Jet d´Eau, y no porque vayan buscándolo, sino porque se puede ver a cualquier distancia y desde cualquier punto de la ciudad. Se trata de un chorro de agua de 140 metros de altura que ha llegado a convertirse en el símbolo de Ginebra y que cuando lo contemples, notarás como tiene un encantador y relajante efecto hipnótico.

Aunque Ginebra es la ciudad por excelencia de la relojería de lujo, lo cierto es que si no puedes permitirte uno, al menos tendrás la posibilidad de contemplar el maravilloso Reloj de Flores de la ciudad, otro de sus símbolos. El mismo se encuentra sincronizado vía satélite, por lo que deberás fiarte de la hora que marca al 100 %, además su decoración floral cambia en cada una de las temporadas del año, por lo que siempre presenta un aspecto impecable.

En el siglo XII se empezó a levantar la catedral de San Pedro de Ginebra que cuenta con excavaciones arqueológicas en su interior que te van a permitir conocer las primeras iglesias construidas desde el siglo IV en este lugar. En su interior destaca la silla de madera utilizado por Calvino durante la Reforma Protestante. La subida a sus torres bien merece una visita para contemplar unas vistas magníficas de la ciudad y del lago.

Sube a un barco estilo Belle Epoque y da un paseo por el mayor lago interior de Europa: el lago Leman que recibe este nombre gracias a los celtas que lo apodaron así por el gran volumen de agua que contiene, no en vano el significado de esta palabra es “agua grande”.

No dejes de subir al viaducto de la Jonction, un espacio que se encuentra abierto durante todo el año y donde se puede ver cómo se mezclan las aguas de colores muy diferentes procedentes de los ríos Arve y Ródano. Sin duda un espectáculo impresionante.

Fiestas y tradiciones en Ginebra

Si tienes la oportunidad de visitar Ginebra durante el mes de junio, a mediados del mismo se celebra en el lago Lemán la regata más importante de Europa en aguas cerradas. Son más de quinientos barcos los que salen desde esta ciudad para llegar al otro lado del lago y volver para continuar con la fiesta en tierra firme.

Por otro lado el día 1 de agosto en la fiesta nacional de Suiza y en Ginebra se celebra con hogueras junto al río, con fuegos artificiales y con un bonito desfile con farolillos y linternas de papel que van recorriendo las calles del casco antiguo. El vino local y las salchichas no pueden faltar este día.

Gastronomía de Ginebra

Seguramente el plato más popular de todo el país es la fondue, una receta muy sencilla que consiste en queso fundido que se sirven en una cacerola metálica y que se come untando en el mismo un trozo de pan pinchado en un pequeño tenedor.

Debes saber que es desayuno más famoso de todo el mundo, el muesli, fue inventado en este país en el año 1897 por un dietista conocido como Bircher-Benner, de hecho los suizos lo llaman Birchermueslli en su honor.