Suiza está llena de ciudades maravillosas decoradas con hermosos paisajes naturales e históricos monumentos, una ciudad que refleja esto a la perfección es Interlaken, como su nombre lo avisa, se trata de un pueblo dispuesto en medio de dos lagos, el Thun y el Brien y si fuera poco también se encuentra muy cercano a los impresionantes Alpes suizos. Cada año más personas acuden a esta ciudad tanto para disfrutar de sus grandes espacios naturales como para practicar alpinismo y muchos otros deportes extremos.

Qué hacer en Interlaken

Uno de los poblados más céntricos de la ciudad es Höheweg desde donde podrás ver una gran panorámica de las montañas que envuelven a la ciudad, de ahí puedes subir a un funicular en el cual ascendemos unos 1233 metros para llegar al imponente monte Harder Kulm donde el punto de llegada es un bello mirador desde donde se observa una perfecta imagen de los lagos Brienz y Thun además de contar con una plataforma con piso de cristal que para algunos es una de las maravillas de Interlaken y para otros una pesadilla. 

Esa ciudad es un perfecto ejemplo de arquitectura y urbanismo suizo, las calles siempre impecables, cada elemento en perfecta armonía, edificios de estilo clásico y muchos centros de información. Algunos de los edificios históricos más visitados de Interlaken es el Casino-Kursaal, construido en el siglo XIX, cuenta con un hermoso jardín, una gran fuente central frente a la entrada y una imponente montaña de fondo. Justo al lado del casino se encuentra el Congress Centre Kursaal, una obra moderna fascinante cubierta de láminas de acero reflectante que asemejan un gran espejo y sirve como sede de eventos.

El castillo Oberhofen a orillas del Lago Thun es otra de las maravillas que debes visitar, puedes llegar usando el transporte turístico de carretera o tomar un mini crucero que te llevará a la orilla del castillo, para muchos esta es la mejor opción ya que el paisaje mágico que verás vale mucho la pena. Tampoco puedes dejar pasar la oportunidad de subir el gigantesco Jungfraujoch en tren cremallera lo genial del trayecto es que antes de llegar a una zona alta del gran macizo pasarás por laderas llenas de flores, vida silvestre, riachuelos fascinantes y más, realmente todo lo que constituye un viaje para maravillarse.

No pierdas el chance de caminar por la que muchos afirman que es la calle más encantadora de Europa, Bruhngasse, un pequeño poblado cercano a Brienz, cuenta con un aspecto muy atractivo de casas con paredes blancas, techos marrones, muchos detalles de madera y miles de flores en sus balcones y sus alrededores, tal como si fuera una escena sacada de un cuento de fantasías y desde aquí podrás tomar un autobús que te llevará al museo Ballenberg, un museo abierto que muestra edificios típicos de toda Suiza.

Gastronomía de Interlaken

Al igual que en toda Suiza el chocolate es una de las especialidades y debido al clima frío de esta ciudad una taza de chocolate caliente es algo que disfrutarás en todo momento, uno de los platillos que se ha convertido en tradición de la ciudad es el Raclette, una combinación de patatas picadas en trozos bañadas en queso suizo (queso Bagnes) fundido y acompañado con pepinillos, cebolla y pimientos, hay varios restaurantes que pueden preparar una versión más gourmet y refinada, todo es cuestión de lo que desees.

Además de queso suizo fundido y chocolate, también podrás  degustar platos universales como sándwich, empanaditas y más pero preparados con rubros propios de Interlaken lo que le da un toque de frescura único principalmente a los platillos que llevan verduras y hortalizas, No solo abundan los buenos restaurantes en esta ciudad sino los buenos pubs donde puedes relajarte, recargar baterías, tomar una cerveza o una copa de buen vino suizo y seguir tu recorrido.