Zona de paso entre Occidente y Oriente, unión de culturas, ciudades repletas de mezquitas y de grandes tesoros naturales, así es el país de Turquía, un destino de lo más completo para disfrutar de unas merecidas vacaciones.

Qué ver en Turquía

Una de las paradas indispensables durante tu viaje a Turquía es a “la ciudad de las mil y una noches”, Estambul, una ciudad ubicada entre Europa y Asia donde se mezclan ambas culturas a la perfección. Piérdete por sus barrios repletos de gente y por sus mercados como el de las especies o el Gran Bazar. Entra en algunas de las mezquitas más espectaculares de todo el mundo como es la de Santa Sofía o la Mezquita Azul. Visitar el Palacio Topkap y la iglesia de San Salvador o hacer un crucero por el Bósforo, son otras de las maravillosas opciones que te ofrece este destino.

En el centro de Turquía se encuentra Cappadocia, una ciudad declarada como Patrimonio de la Humanidad que te asombrará por su paisaje lunar con formaciones rocosas a las que se conoce como “chimeneas de las hadas”. Descubre sus casas excavadas en las rocas y las ciudades subterráneas, así como el Museo al Aire Libre de Göreme, donde podrás contemplar capillas también excavadas en las piedras con frescos impresionantes pertenecientes a los siglos X, XI y XII.

Otro de los lugares más impresionantes de Turquía es Pamukkale que significa en turco “castillo de algodón”. Se trata de una zona natural famosa por sus piscinas blancas que se encuentran ubicadas en la ladera de una colina y que se formaron debido a movimientos tectónicos que se encargaron de hacer aparecer fuentes de aguas termales muy ricas en minerales. Dicho agua ha formado capas blancas de piedra caliza dando un aspecto desde lejos, de una gigantesca cascada congelada. Otra de las visitas imprescindibles de esta zona es a Hierápolis, una ciudad antigua helenística en la que se contemplar edificios como la Necrópolis o el Templo de Apolo.

Si hay una ciudad bien conservada en Asia Menor, esa es Éfeso, una localidad fundada por los griegos donde podrás contemplar vestigios tanto de esta época como de la romana como la Puerta de Hércules, el Gran Teatro, la Fuente de Trajano, el ágora del Comercio y el Templo de Trajano o el de Domiciano.

Gastronomía de Turquía

Debido a la situación de Turquía hace que el pescado sea uno de los ingredientes principales de las recetas turcas, aunque el plato estrella es sin duda la carne, siendo el kebab seguramente el más popular y que en este país es la base de numerosos platos como el testi kebab, una especie de guiso con carne que se prepara en un recipiente de cerámica que se rompe para servirlo de manera correcta.

El cuestión de pescados destaca el lüfer, un pescado azul del Bósforo y en los referente a las bebidas, además del té, deberías probar el ayran, una bebida compuesta de agua, yogur y sal, así como el raki, un anís que suele beberse durante la cena.

Si después de comer quieres tomar un café, ten en cuenta que el azúcar lo echan en el momento de hacerlo por lo que deberás especificar cómo lo quieres. Y de postre puedes probar unas delicias turcas, elaboradas con azúcar aromatizada con agua de limón o de rosas, o el baklava, un pastel que se prepara con frutos secos, habitualmente nueces, pasata filo y almíbar. Se suele recubrir de chocolate o pistachos.