Si tienes la oportunidad de viajar a Turquía no desaproveches una visita a la joya arqueológica del Mar Egeo, Éfeso, donde encontrarás los restos de una civilización de influencia romana, griega y bizantina, así como uno de los museos al aire libre más espectaculares que vas a poder encontrar jamás.

Qué ver en Éfeso

En esta antigua ciudad jónica de la que hoy solamente quedan ruinas, se encuentran algunos de lugares tan representativos de este destino como el Gimnasio de Vedios. Y es que ya desde hace muchos siglos se sabía que un cuerpo sano implica una mente sana.

Acércate hasta el Gran Teatro, un espacio con capacidad para más de veinte mil personas, así como hasta la Biblioteca de Celso, una de las maravillas que podrás contemplar en este destino y que en su día fue una de las más importantes de todo el mundo.

Haz una visita hasta el Templo de Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, donde en un principio se rendía culto a la Madre Tierra, después a Cibeles y posteriormente a la Diosa de la fertilidad, cambiándose finalmente al nombre actual.

El Templo de Adriano, adornado con la cabeza de Medusa que era utilizada para mantener alejados a los espíritus malignos, es otro de los imperdibles de Éfeso, de igual manera que la Casa de la Virgen María, de la que se cuenta que fue el último lugar en el que vivió la madre de Jesucristo antes de su muerte y en cuya parte posterior corre un manantial milagroso que cura enfermedades según cuentan.

Este lugar encierra una historia apasionante que cuenta como la monja Anne Catherine, de origen alemán que vivía postrada en una cama, pudo describir las visiones que tenía sobre la vida de María en este espacio y que más tarde fue comprobado por especialistas del Vaticano y por grandes historiadores para confirmar que efectivamente, este lugar fue la última vivienda de la virgen. Hoy en día es un santuario en el que cada día se celebra una misa.

Si te sobra tiempo puedes acercarte a conocer Selcuk, un encantador pueblo en el que podrás visitar el castillo de Ayasuluk, defensa antigua de la ciudad construida por los bizantinos. También tendrás la posibilidad de conocer la basílica de San Juan donde se dice que está encerrado el mismo.

Y si quieres comprar ropa, zapatos e incluso frutas y verduras, acércate hasta el mercado local de este lugar que se levanta cada sábado. En sus inmediaciones podrás tomar un típico café turco en la cafetería Carpouza, uno de los lugares donde podrás saborear esta deliciosa bebida turca.

Gastronomía de Éfeso

Como cualquier cultura milenaria, la turca cuenta con unas costumbres y tradiciones únicas también es cuestiones gastronómicas, siendo su cocina una de las de mayores nivel conocidas con una amplia variedad de platos.

Las verduras y las frutas son abundantes en la misma al ser una dieta típicamente mediterránea y con ellas se prepara el kümpir, una patata rellena de vegetales y de longanizas que si la acompañas de un ayran, un yogur líquido y salado, se convertíra en un verdadero manjar.

Los cop sis, son unos pequeños kebab servidos en pinchos de madera con ajo y tomate y marinados con tomillo, aceite y pimienta negra que no puedes dejar de probar, así como el tulum de Izmir, un queso elaborado con leche de oveja que se conserva en bolsas fabricadas con pieles de animales.

No te marches sin degustar el típico dolma, una hoja de parra que se rellena de arroz y que se aliña con limón y con diferentes especies. De postre nada mejor que unas simits, unas rosquillas recubiertas con sésamo que resultan exquisitas y que se recomiendan tomar con un típico té turco.